La OCDE calcula que una nueva crisis sanitaria mundial reduciría el PIB español entre un 2,1% y un 16,3%, según la gravedad, con pérdidas valoradas en euros de 2025.
Una futura pandemia podría reducir el producto interior bruto (PIB) de España entre un 2,1% y un 16,3%, lo que equivaldría a una pérdida de producción de entre 35.000 y 275.000 millones de euros de 2025, según un informe de la OCDE publicado el martes 15 de septiembre y recogido en la información facilitada.
El organismo analiza cinco arquetipos de pandemia. En el escenario más leve, con características similares a las del SARS-CoV-2, el PIB español caería un 2,1% durante los primeros nueve meses si no se aplicasen medidas de apoyo como mecanismos de protección del empleo o actuaciones monetarias del Banco Central Europeo, de acuerdo con el informe.
Para una pandemia similar al ébola, la caída inicial estimada para España sería del 2,5%; en un brote mundial de gripe aviar transmisible entre humanos, del 2,6% durante los tres primeros trimestres; y ante un patógeno tipo gripe A, muy transmisible y de menor gravedad, del 5,1%, según los escenarios de la OCDE.
La hipótesis más grave planteada es la de un virus con características similares a las del sarampión en una población no inmunizada. La información facilitada cifra en un 16,2% el desplome del PIB en los primeros nueve meses en este supuesto, mientras que el resumen del informe sitúa el extremo superior del intervalo en el 16,3%.
Contexto y consecuencias
La OCDE estima en un 50% la probabilidad de que se produzca otra pandemia en los próximos 25 años. El informe identifica al transporte, las manufacturas y los servicios profesionales como los sectores más expuestos, al requerir una mayor presencia física de trabajadores o clientes.
Las cantidades expresan pérdida de producción, no un coste presupuestario directo. La horquilla depende de la gravedad y de las características del agente infeccioso contemplado en cada escenario.
Qué cambia ahora
El informe sostiene que reforzar la preparación tendría un coste relativamente contenido para España: unos 228 millones de euros anuales, equivalentes a 263 millones de dólares ajustados por paridad de poder adquisitivo, 0,016 puntos de PIB o cerca de cinco euros por habitante. Para la OCDE, la comparación entre ese gasto y las pérdidas potenciales respalda priorizar las medidas de preparación y respuesta.
Fuentes
- Informe de la OCDE citado en la información proporcionada (sin URL facilitada).

