martes, junio 18, 2024

Los beneficios de las cortinas de PVC en la industria alimenticia

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El policloruro de vinilo, más conocido como PVC, es un material derivado del petróleo cuyo uso está muy extendido hoy día. De hecho, se encuentra entre los termoplásticos más utilizados. Aparte del petróleo, el PVC también se puede conseguir a partir del gas natural, el carbón o la celulosa. Su origen es, por tanto, orgánico. Una vez enfriado, aquello que se ha fabricado en PVC puede ablandarse nuevamente si se aplican altas temperaturas. Esta es una ventaja clave que presenta frente a otros plásticos, como los termoestables. De esta manera, el reciclaje de PVC resulta mucho más sencillo, puesto que, una vez fundido, se le puede dar una forma distinta a la original.

Entre los artículos fabricados con policloruro de vinilo se incluyen las cortinas lamas PVC, que adquieren un papel especialmente relevante en el sector industrial. El PVC, aparte de reducir los ruidos, también actúa como un aislante térmico que resguarda el interior de la temperatura exterior. Por este motivo, las fábricas de productos alimenticios como carnes y pescados (que necesitan bajas temperaturas para conservarse frescos) utilizan cortinas para cámaras frigoríficas confeccionadas con policloruro de vinilo.

Además, el PVC es un material impermeable y fácilmente higienizante. Al contrario que el cartón o el papel, se puede mojar y, en caso de virus, estos nos permanecen tanto tiempo en su superficie (como sí sucede con los metales). La impermeabilidad del PVC garantiza que pueda limpiarse sin esfuerzo alguno, con agua y jabón o con productos viricidas y antifúngicos. La posibilidad de limpiarlo eficientemente, y en nada de tiempo, hace que las cortinas industriales PVC sean especialmente recomendables para las fábricas donde se procesan alimentos. También resultan adecuadas para las cámaras frigoríficas, donde se conservan alimentos perecederos (frutas, verduras, carne y pescado).

Así pues, la industria cárnica y la alimenticia, en general, requieren de un entorno donde la higiene esté sumamente garantizada, y el PVC puede contribuir a ello.

A continuación, explicamos cómo pueden las cortinas con lamas de PVC ayudar, precisamente, a que la industria alimenticia cumpla con los estándares de calidad, y a mantener las medidas de higiene de las que depende la salubridad de los alimentos que consumimos.

Características generales de las cortinas de PVC

Las cortinas de PVC suelen fabricarse a partir de lamas de policloruro de vinilo. Uno de los métodos que se puede utilizar para ello es la extrusión. En cuanto a las dimensiones, las hay de diversos tamaños. También es posible encargarlas a medida.Aparte de tener la funcionalidad básica de separar los espacios, cuentan con una serie de ventajas muy potentes para el sector industrial:

Eficiencia energética y sostenibilidad

La sostenibilidad de las cortinas industriales fabricadas en PVC guarda relación con el aislamiento térmico que proporcionan. Al resguardar la temperatura del interior, tanto si es más elevada como si lo es menos (como sucede en las cámaras frigoríficas), impiden que el calor o el frío salga hacia fuera, lo que generaría una pérdida importante de energía y dinero. De esta otra forma, con las cortinas de PVC no hace falta forzar la temperatura a la que se ponen las máquinas. Como el calor y el frío se conservan, se emiten menos gases de efecto invernadero.

Aislamiento térmico

A diferencia de las cortinas de aluminio, que podrían ser otra opción a valorar dentro del sector de la industria, las cortinas de PVC procuran un aislamiento térmico natural. Esta propiedad de aislamiento es inherente al PVC, algo que no sucede con el aluminio. Aunque, como metal, el aluminio es más resistente que el PVC, necesita la Rotura del Puente Térmico (RPT) para lograr ser un buen aislante térmico. Esta tecnología RPT es innecesaria en las cortinas de PVC.

Coste

El policloruro de vinilo es un material económico. Las cortinas de PVC de Clever Spain, por ejemplo, parten de lo 79 euros e incluyen los tres elementos que constituyen la cortina:

  1. Barra de acero inoxidable, para colgar las pletinas.
  2. Pletinas de acero inoxidable, para colgar las lamas.
  3. Las lamas que son transparentes, para así poder observar lo que sucede al otro lado.

Dos tipos de lamas

Las cortinas de PVC para industria alimenticia disponen, además, de dos tipos de lamas. El cliente puede escoger así entre:

  • Lama estándar, válida para temperaturas de entre -15 ºC y 50 ºC.
  • Lama especial congelación, cuya capacidad de aguante abarca de los -35ºC a más de 40 ºC.

Cortinas de PVC para cámaras frigoríficas

La temperatura a la que suelen ponerse las cámaras frigoríficas, cuando se busca mantener carnes, pescados, productos lácteos, frutas y verduras frescos, suele oscilar entre los 0 y los 8 ºC. Por tanto, una cortina de PVC con lamas estándar sería suficiente.Ahora bien, cuando se trata de conservar alimentos ya congelados, las temperaturas bajan de los -15 ºC. De hecho, para congelar, se recomienda poner una temperatura de 25 ºC bajo cero. Así pues, para estos otros dos casos, las cortinas de PVC con lamas especiales para congelación son las más adecuadas, tanto si el alimento está ya congelado (temperatura de 18 ºC) como si se va a congelar.

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